Identidad Fantasma

Este término ha sido acuñado por Ariana Alonso Celorio y define la realidad de las personas que conviven con múltiples opresiones y que, en consecuencia a su socialización, son entendidas únicamente con una de ellas o varias en jerarquía de lo que se considera "más importante". Negándoles su realidad dentro de sus otras opresiones y las necesidades que parten de las mismas.

El cuerpo (y la mente) del delito.

El pecado original, la rebeldía de las mujeres, la negativa a ser malas solo por no ser siervas. La idea de que las mujeres deben ser buenas, de que deben ser santas, porque lo contrario no está permitido; no es más que una de las piezas más ignoradas de la misoginia. Las mujeres no somos seres de luz que nacemos sin la capacidad de hacer maldades. Es cierto que la violencia no está incluida en lo que nos enseñan por socializacion, por lo que se contribuye a que seamos menos violentas o hagamos daño de otras formas consideradas nuestras (maltrato emocional, manipulación, violencia simbólica, etc). Pero esto no nos convierte en santas, no queremos ser santas.

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