La especie no se extingue, es el capitalismo.

Cada poco tiempo vemos en los medios de comunicación varios artículos en los que se recurre una y otra vez a que en España se tienen pocos hijos y se intentan adivinar las causa de este hecho. Sin embargo, la realidad es que, para una mujer, tener hijos es un riesgo a su independencia y a su trabajo, entre otras. Cuánto cuesta, quién sale del trabajo para recoger al hijo enfermo, cuánto tiempo dedicamos a sus necesidades, son algunas de las preguntas más recurrentes.

El cuerpo (y la mente) del delito.

El pecado original, la rebeldía de las mujeres, la negativa a ser malas solo por no ser siervas. La idea de que las mujeres deben ser buenas, de que deben ser santas, porque lo contrario no está permitido; no es más que una de las piezas más ignoradas de la misoginia. Las mujeres no somos seres de luz que nacemos sin la capacidad de hacer maldades. Es cierto que la violencia no está incluida en lo que nos enseñan por socializacion, por lo que se contribuye a que seamos menos violentas o hagamos daño de otras formas consideradas nuestras (maltrato emocional, manipulación, violencia simbólica, etc). Pero esto no nos convierte en santas, no queremos ser santas.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑