No estamos tan bien

Muchas veces, después de una larga temporada de estrés, malestar, ajetreo y una maravillosa pandemia mundial; la gente con la que nos encontramos comenta: "¡Qué bien te veo!". A lo que nosotras por dentro solo podemos pensar: "¿dónde me lo ve?". Han sido varios años en los que nuestra vida ha estado patas arriba en muchísimos sentidos. Donde la precariedad laboral, económica y social se han acentuado. Acompañadas también de una indefensión e inestabilidad tanto física como emocional terrible. Hemos aguantado muchísimo, es normal que no podamos más.

«Ay mamá», ¿es este el Feminismo que queremos?

Estas últimas semanas se ha estado hablando mucho de "Ay mamá", la canción de Rigoberta Bandini que se presentó al Benidorm Fest 2022 como una de las posibles representaciones de España a Eurovisión. Y las opiniones no sé han hecho esperar. La canción ha llegado a ser considerada como un nuevo himno feminista por estar dedicada a la maternidad. Sin embargo, tanto la letra de la canción como la puesta en escena, tiene un subtexto bastante tóxico que no le hace ningún bien al movimiento feminista ni a las mujeres en general. Por muy necesario que sea el reconocimiento del trabajo de cuidados a todos los niveles.

¿Existe el Síndrome de Alineación Parental?

Hemos visto esta duda en demasiadas ocasiones, para muchas la respuesta parece obvia. Pero cuando te estás iniciando en el mundo del activismo, no es tan sencillo. Es muy común que nos traten de desacreditar hablando de las malvadas madres. Esas que supuestamente ponen en contra de ellos a sus vástagos. Ignora, por supuesto, que a lo mejor el problema lo tiene él. A lo mejor el problema es que cuando un hombre es violento con la madre, siempre lo es también con les menores. Nunca va a ser un buen padre, porque para empezar ya no es un buen ejemplo a seguir.

Loca, desatada y enfadada.

La violencia cuerdista se ha cobrado innumerables vidas. Siguen atándonos en los psiquiátricos, encadenándonos a una medicación que no está pensada para salvarnos, que quiere doblegarnos. Siguen contándonos la milonga de que el problema es nuestro cerebro que no funciona bien. Y seguimos tragando con esas violencias a diario porque luchar solas a menudo se hace agotador. Nuestra mente no es el problema, nunca lo ha sido. El problema es un sistema feroz que nos devora desde lo más profundo de nuestra alma e identidad para destrozarnos por completo. Nos vende la idea de la individualidad y nos dice que nos tenemos que curar para que nos quieran. Mientras nos hacen imposible estar como supuestamente es estar sanas. Tampoco queremos encajar en esa salud mental que pretenden que traguemos.

Recorrido histórico de los perro guía.

¿Alguna vez te has fijado en esa persona que se sube en el mismo autobús que tú y lleva a su lado a un perro guía? ¿Has pensado alguna vez en todo lo que está detrás de ese equipo de dos que camina por la calle? Contrariamente a lo que podamos pensar, el adiestramiento de perros guía no es algo reciente. A lo largo de la historia estos animales han prestado sus ojos a las personas ciegas.

Autolesiones y monstruos.

Los últimos días hemos visto un "debate" en redes sociales donde se ponía en entredicho una realidad. La cual, desde las asociaciones orientadas a las víctimas de violencia, vemos a diario: Los agresores que golpean a las paredes, rompen cosas cerca de ti o se lesionan a sí mismos con la intención de meterte miedo. Para muchas de nosotras, este tema es un desencadenante de muchísimos traumas. Lamentablemente hemos visto como hacían esto con la única intención de controlar la situación y a nosotras. Eran amenazas veladas.

Ciencia y género: una brecha todavía sin cerrar

Durante nuestra educación escolar y en nuestro entorno familiar, se viene haciendo hincapié en la coeducación y que independientemente de nuestro género. Podemos elegir la carrera que deseemos, incluidas las relacionadas con la ciencia y la tecnología. A muches nos suenan nombres como Margarita del Val, a quien conocemos por su papel divulgador durante la pasada pandemia COVID19; y muches científiques agradecen la labor de Alexandra Elbakyan, por haber eliminado barreras en el acceso a artículos científicos. Sin embargo, bien entrado el siglo XXI, todavía se observa discriminación por razón de género en las carreras llamadas STEM (en inglés, Science, Technologies, Engineering and Mathematics), no solamente a la hora de acceder a ellas, sino también a lo largo de nuestra vida profesional.

Inutilidad Aprendida

Siempre que se habla de las tareas domésticas, se hace especial hincapié en la gran brecha de género que existe todavía a día de hoy. La mayoría de hombres no realizan las labores que corresponden a su hogar, cargando a sus parejas femeninas estas tareas en una alta proporción. Pero pocas veces hablamos de cómo se llega a esta desigualdad en los hogares. Prácticamente cualquier persona entiende que si tu pareja no hace nada en casa, mejor no tener pareja (salvo casos de compas discas que no pueden realizar estas tareas). Esto choca de forma directa con las cifras de desigualdad doméstica. ¿Cómo es posible que, si no lo permitiríamos, las cifras indiquen que sí lo estamos permitiendo? Pero es que esto tiene una explicación sociológica que parte del machismo más rancio: La Inutilidad Aprendida. Acuñamos este término con la intención de dar un nombre a un fenómeno invisibilizado por parte de la sociedad pero del que todas las mujeres nos hemos dado cuenta. Porque todas vemos como no hacen cosas que saben hacer o que podrían buscar cómo hacer, simplemente porque no lo creen necesario. Porque ya estamos nosotras para suplir las fallas de sus supuestas ayudas. Mientras ellos presumen de ser esos hombres modernos que ayudan en casa y se responsabilizan de sus hijes. Mientras una parte de las mujeres de nuestro entorno nos dice lo afortunadas que somos. Mientras nosotras callamos el agotamiento físico y mental que acarrea esta inutilidad aprendida.

Sexo vulva-vulva

Existe un gran desconocimiento sobre las infecciones de transmisión sexual y la importancia de realizar el cribado de cáncer de cuello de útero en las personas con vulva que tienen sexo con personas con vulva, además de los propios prejuicios de los profesionales sanitarios que las atienden. Las mujeres lesbianas y bisexuales siguen siendo invisibles en las consultas ginecológicas, y algunos hombres trans, personas intersexuales o personas no binarias pueden tener dificultades para conseguir, incluso, una cita en las mismas. Esto desemboca en una peor atención a la salud sexual de estas personas.

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