Antigitanismo y Rober Bodegas

Al parecer, hoy en día, los colectivos oprimidos estamos demasiado sensibles. Ya no aguantamos nada. No tenemos sentido del humor. Ya sean las mujeres feministas, la gente que pertenece al colectivo LGBTA o las personas de otra raza/etnia. O al menos, eso es lo que piensan la inmensa mayoría de hombres blancos, cisheterosexuales y con cierto poder adquisitivo de nuestra sociedad. Porque claro, ellos llevan toda la historia de la humanidad siendo los líderes de absolutamente todo lo que les rodea. Teniendo el poder y los privilegios necesarios para hacer lo que les venga en gana y salir impunes. Y no solo eso, sino que tienen el valor de perpetuar machismo, homofobia, bifobia, transfobia, racismo… y luego victimizarse con frases como “No todos los hombres somos así…” o “No todos los payos somos iguales”. Muy bien, Juan Antonio, me parece estupendo que tú no seas como el resto, pero menos dichos y más hechos. Que todos quieren la medalla de humanitarios pero nadie quiere mover un dedo para cambiar la sociedad en la que vivimos.

“Ya no se pueden hacer chistes de gitanos.”

“Desde hace unos años, cada vez que alguien escribe un chiste de gitanos pues llegaba una carta, sorprendentemente bien escrita..”

*Los espectadores (todos payos, por supuesto) ríen a carcajadas*

“Ellos han pedido que no hagamos chistes y lo estamos cumpliendo. Nosotros hemos pedido que vivan acordes a nuestras normas sociales, y ellos, supongo, que necesitan tiempo.”

*El público vuelve a reír*

Alguien debería decirle a nuestro “queridísimo” Rober Bodegas que, contar chistes racistas sobre un pueblo que ha sido perseguido durante toda la historia no es la mejor opción para darse a conocer en el mundo de la comedia. Que los topicazos más rancios de nuestra etnia ya nos los sabemos de memoria, nos los recuerdan cada día de nuestra vida personas como él; en ámbitos como el trabajo, el instituto, el colegio, las fiestas… y donde quiera que vayamos. “¡Vaya! ¿Eres gitana? Pues no se te nota nada, hablas muy bien.” “Ah, ¿eres gitana? ¿Pero eres virgen? ¿Y tu padre te deja salir por ahí? ¿Y te dejan beber y fumar? “. Y lo tedioso que resulta responderos sin ser grosera y procurando ser amable con una persona que está resaltando los prejuicios más antiguos sobre mi comunidad.

Todos estos prejuicios son los que están dando paso al antigitanismo en 2018.  “Los gitanos italianos por desgracia hay que quedárselos” Las palabras del ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, aún remueven de la silla a Silvia Agüero (Madrid, 1985), activista gitana e impulsora de la asociación “Pretendemos Gitanizar el Mundo”. Salvini ha propuesto crear un censo de aquellas personas que sean de etnia gitana para expulsar a las que no hayan nacido en el país. Sus palabras ya han puesto en pie a las asociaciones en defensa de la comunidad gitana en Italia, que han acusado al ministro italiano de “proselitismo” e ignorancia, y han recordado que “la ley no permite un registro de carácter étnico”.

Además, la Fundación Secretariado Gitano y la asociación gitana Gao Lacho Drom de Vitoria han denunciado las “patrullas vecinales” creadas en el barrio de Astegieta “para impedir que una familia gitana pueda acceder a su nueva vivienda”. La sociedad pública de alquiler del Gobierno Vasco, Alokabide, ha adjudicado en este barrio a la familia Manzanares Cortes, conocida como los “Pichis”, un piso de protección social que fue objeto de un ataque el pasado diciembre.

Tres ataques contra asentamientos gitanos en Ucrania en un mes.

En mayo se han registrado un total de tres ataques contra asentamientos gitanos en Ucrania, el último cerca de Ternopil, donde había en el momento del ataque siete adultos y más de 30 menores presentes. La Policía Nacional ha informado de que unos 15 hombres atacaron el campamento e Velika Berezovitsa, cerca de Termopil, el 22 de mayo, según recoge el portal de noticias ucraniano Hrornaske. Los gitanos estaban preparando la cena en una hoguera cuando los asaltantes irrumpieron y comenzaron a disparar. Varias tiendas fueron incendiadas y los gitanos huyeron hacia el bosque.

Tras el incidente varios individuos fueron detenidos a medio kilómetro del campamento y fueron llevados a la comisaría de Ternopil. En el lugar del ataque fueron hallados casquillos de bala, aunque no hay datos de heridos que hayan solicitado atención médica.

Antigitanismo en la Educación

No estoy aquí para negar la realidad, sino para explicarte, querido Rober Bodegas, por qué suceden esa serie de cosas. Para analizar e intentar buscar una solución a todo lo que pasa a nuestro alrededor. Que estamos hartos de que nos digáis que no sabemos vivir acorde a vuestras normas sociales, pero cuando vayamos a entregar un currículum para trabajar ni siquiera nos lo cojáis por el hecho de ser gitanos. ¿En qué quedamos? ¿No deberíais ayudarnos a integrarnos? ¿No es, un contrato de trabajo, una buena forma de integrarse en la sociedad? Por no hablar del pasotismo de algunos centros educativos con respecto a los niños y niñas de etnia gitana. O bien pasamos olímpicamente de ellos, o bien los metemos a todos juntitos en una clase. Ahí, para que no molesten al resto. ¿Para qué vamos a intentar hablar con ellos o con sus padres? ¿Para que intentar que al menos se saquen el graduado? ¿Para qué? Son niños gitanos, a nadie le importan.

 

Este efecto no es algo nuevo, se llama el Efecto Pigmalión, su descubrimiento se remonta a 1968 en la investigación que Rosenthal y Jacobson realizaron en la Oak School dónde su principal objetivo era averiguar si los niños pobres fracasaban o mejoraban por las expectativas altas o bajas que tuviera el profesor sobre ellos. Para conseguir modular las expectativas de los profesores, les dieron información falsa sobre las capacidades de sus alumnos.

Estos autores descubrieron que cuando un profesor cree que un alumno posee bajas capacidades intelectuales o pertenece a una etnia/raza que consideramos socialmente inferior, no sólo se esfuerza menos por enseñarle sino que incluso su comportamiento es tal que hasta ese poco esfuerzo carecerá de éxito.

Además los prejuicios sobre que no sabemos leer, que no sabemos hablar o que no acabamos nunca los estudios. Mi prima, desde su segundo año de carrera de derecho te saluda. Yo, desde mi primer año de carrera de letras, te saludo. Que mi hermano, con la ESO terminada y a punto de hacer bachiller, te saluda. Que sí, que el porcentaje es muy bajo. Que solo 1 de cada 20 niños y niñas de etnia gitana se sacan la ESO. Pero, ¿para qué preocuparnos por eso e intentar eliminar el fracaso escolar de esos niños y niñas? ¿Para qué? Si podemos hacer chistes y reírnos, mientras la pescadilla se muerde la cola y el problema sigue ahí, sin ningún tipo de cambio. Porque nadie hace nada.

La Tradición del Pañuelo y las Bodas de menores

¿Y eso de que el marido le mete un pañuelo en la vagina a su mujer cuando se casan? No sé, igual deberíais informaros un poco antes de hablar, porque ni siquiera es así. Que sí, que puede estar bien  o mal. Puede que no sea muy feminista que digamos pero, hoy en día, vivimos en una sociedad cisheteropatriarcal. Esto quiere decir que hay un sistema económico, político, social y cultural que posiciona al hombre blanco, cisheterosexual y rico en el primer rango de privilegios. Por tanto, si eres hombre blanco, cishetero y además tienes pasta, siempre tendrás más ventajas que una mujer gitana, pobre y bisexual. Sí, como lees, las personas gitanas podemos pertenecer al colectivo LGBTA, aunque te escuezan los ojos al verlo escrito.

No estáis para hablar los payos, cuando estamos presenciando como 5 payos se salen de rositas de una violación múltiple por el hecho de ser los opresores de todas las opresiones de nuestra sociedad.

Además del tema del pañuelo, se discute mucho (como es normal) las bodas de mujeres menores de edad con adultos mucho mayores. Esto solo nos deja más y más claro, que no tienes ni idea de nuestra cultura. Lo único que sabéis es lo que dicen los prejuicios de nosotros, pero no olvides que esos prejuicios pueden actuar como un falso espejismo, y que puede que no refleje la realidad en absoluto. Sí, es cierto que las personas gitanas suelen casarse a edades tempranas (18, 19, 20…), pero la diferencia de edad entre el hombre y la mujer que se comprometen es igual a la de los payos. Además, las mujeres gitanas feministas ya estamos luchando para cambiar todas aquellas cosas de nuestra cultura que nos perjudican como mujeres. Igual que hacen las mujeres payas respecto a su cultura, pero con muchísimo menos control por parte de la caverna racista.

¿Que los gitanos vendemos droga?

Pues sí, de hecho conozco a alguno que otro que lo hace. Pero nadie de mi familia. Mi padre, mis tíos, mis abuelos, mis bisabuelos… Todos ellos y ellas, currantes de toda la vida, también te saludan. Ellos, que jamás han vendido droga, son la norma, no la excepción. Aunque también es cierto, que mi experiencia personal no cuenta como la verdad absoluta. Una cosa es lo que yo vivo y lo que hay a mi alrededor, y otra la realidad. ¿Pero sabes quién se esconde detrás de esas mafias de drogas? Exacto, payos con mucho dinero. Y sí, he visto gitanos vendiendo droga, para poder dar de comer a sus hijos. Al igual que hay cientos de mujeres que se ven empujadas a la prostitución por la vulnerabilidad de la pobreza y de la discriminación social.

Os pongo un ejemplo para que podáis entenderlo:

“Pepito es un hombre gitano de 32 años. Tiene dos hijos, y otro en camino. Busca trabajo de lo que sea, de lo que salga. Entrega su currículum en mil sitios diferentes. Pero nadie le llama. Margarita, una paya que es dueña de una empresa, ni siquiera lee el currículum. Lo tira directamente a la basura. Ha visto a Pepito, y no se fia de los gitanos, porque eso es lo que le han enseñado toda la vida. Entonces Pepito se desespera, no tiene trabajo, y tiene 5 bocas que alimentar. Llega Joselito, un conocido (también gitano) de Pepito, y le dice que él hace poco que ha empezado a vender droga, y que gracias a eso da de comer a su mujer y su hija de 4 meses. Pepito se lo piensa durante unos días, y al final, accede. Pepito sólo quiere un techo y comida para su familia. Pepito quiere ser un ciudadano más, pero la sociedad llena de racismo y  discriminación en la que vive no se lo permite. No le trata como tal.”

Conclusiones

Nunca pensé que alguien pudiera tener tanta poca capacidad de análisis como para no pararse a pensar en algo tan básico y lógico como esto. Los payos quieren que nos integremos, nosotros nos intentamos integrar, los payos no nos lo permiten, y luego nos culpan por intentar ganarnos la vida de alguna forma. ¿Quién los entiende? Los gitanos seguro que no, porque somos unos incultos.

No sé, Rober Bodegas, quizás has patinado un poco. Quizás deberías haberte parado a pensar antes de actuar (y nunca mejor dicho). Quizás deberías haber pensado que, lo que para ti es un comentario “cómico” sin importancia, para todo un pueblo podía ser la perpetuación de la discriminación, presecución y racismo que éste lleva sufriendo desde su expansión por Europa. Pero no, no voy a volcar todas las culpas sobre ti. También mencionaré a esos productores detrás de las cámaras que te permitieron decir tales barbaridades delante de tanta gente. También nombraré a esas personas que rieron tus gracias presentes en aquella sala. También hablaré de todas aquellas personas (conocidas y no conocidas) que han salido en tu defensa. Todos vosotros sois cómplices de que los gitanos y gitanas seamos, hoy en día, la raza más invisibilizada, odiada, estigmatizada y perseguida.

Respecto a las amenazas que has recibido, te pido disculpas, porque nosotros no funcionamos así. Jamás defenderé ningún tipo de amenaza de muerte, así solo perdemos la razón. De lo que no me disculparé es de escribir esto, y de todas las críticas que te han llegado por parte de la comunidad gitana. No esperaba menos de nosotros, ya estamos cansados de esto.

Gracias Rober Bodegas, de parte de todos los gitanos, por contribuir a que se nos siga prejuzgando, discriminando y apartando del ámbito social. Un cordial saludo de parte de todos los gitanos y gitanas del mundo.

Y desde Rebelión Feminista como compañera, os digo que no vamos a tolerar ninguna falta de respeto a nuestras compañeras gitanas, porque el antigitanismo es una lacra en nuestra sociedad que daña directamente a nuestras iguales.

 

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